Carles y Laura eligieron el Monasterio de Poblet para su preboda: un paseo tranquilo entre murallas, portadas y olivos, antes de su gran día. Una sesión pensada para que se sintieran cómodos delante de la cámara y para llegar a la boda conociéndonos ya.

La portada barroca y la Puerta Real
Empezamos frente a la fachada de la iglesia y las torres de la Puerta Real. La piedra dorada de Poblet es un fondo espectacular, y un simple paso de baile o una mirada bastan para crear fotos con mucha vida.






Rejas, fuentes y rincones con historia
Dentro del recinto hay puertas de hierro forjado, escaleras de piedra y pequeñas fuentes que dan mucho juego para retratos más íntimos y con estilo.









Entre olivos, viñas y la luz del atardecer
Terminamos fuera de las murallas, entre olivos y viñedos, con la luz cálida de la tarde. Son las fotos más naturales de la sesión: risas, abrazos y un beso a contraluz para cerrar.








¿Por qué hacer una preboda?
La preboda sirve para conocernos, perder la vergüenza ante la cámara y tener unas fotos preciosas sin las prisas del día de la boda. Está incluida en los packs Plata, Oro y Rubí. Si os interesa Poblet, aquí tenéis todo sobre fotografiar una boda o preboda en el Monasterio de Poblet, y también una boda real en la capilla de Sant Jordi.